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Viaje virtual: 4 de mis lugares favoritos en Punta del Este

Casapueblo

Siento que fue ayer que mi hermana y yo hicimos ese viaje relámpago para Punta del Este, Uruguay. Fue en marzo pero agradezco tener el recuerdo vivo, ya que con esto de la cuarentena, una de las cosas que más deseo es ese sentimiento de libertad.

No sé cuándo saldremos de esto (por lo menos en Argentina), pero por eso me atrevo a compartirles algunos viajes que hice para que al menos podamos tener juntos un viaje virtual y salirnos un poco de ese sentimiento de obstinación debido a lo cotidiano. 

 

Playa Mansa

Para comenzar este viaje, vamos a ubicar bien nuestro destino. Punta del Este queda al sudeste de Uruguay y se considera uno de los balnearios más importantes de Latinoamérica.

Si soy honesta, no conocía mucho sobre este lugar hasta que llegué a Argentina, y me di cuenta que aquí era considerado como un lugar «top» para pasar el verano, debido a la cercanía y las lindas playas que se pueden conseguir. 

Como venezolana, te puedo decir que yo defendería nuestras playas por siempre, pero como actual habitante del extremo sur del planeta… estoy de acuerdo que Punta del Este es un atractivo turístico para vacacionar, porque al final de cuentas, playa es playa y no hay mejor forma para relajarte y despejarte un poco de la ciudad. 

¿Cómo puedes llegar? 

Tengo entendido que hay vuelos directos hacia Punta del Este. En nuestro caso desde Buenos Aires, Argentina la mejor manera de llegar es por ferry. Existen varias empresas que puedes tomar: Buquebus, Colonia Express Seacat Colonia

Nosotras fuimos por Colonia Express porque justo tomamos una promoción, pero cualquiera de esas opciones está bien dependiendo de tu presupuesto.

Estos fueron mis 4 lugares favoritos para conocer en Punta del Este: 

1. Hotel Casapueblo:

Si eres amante de los atardeceres, te recomiendo que te tomes una tarde  para visitar este hermoso hotel, ubicado en Punta Ballena.

Construido por el artista uruguayo Carlos Paez Villaró, el hotel tiene una arquitectura mediterránea que te hace sentir cómo si te encontrarás en Santorini o alguna isla griega. En este viaje no nos hospedamos allí pero por lo que vi de las instalaciones, estoy segura que sería una experiencia única, ya que por lo que entendí todas las habitaciones o departamentos tienen decoración diferente y tienen vista hacia el mar. 

Nosotras tuvimos un hermoso día de playa (en playa Mansa) y luego tomamos un Uber para ir al restaurante. Cuando llegamos nos enteramos que había una galería de arte de Carlos Páez Villaró, pero como buenas «foodies» nos ganó más la idea de comer, tomar algo y ver el atardecer desde allí. 

Si me preguntas, comimos muy rico por lo que recomiendo la experiencia. La mejor parte fue esperar por el atardecer, aunque por un minuto pensamos que no lo íbamos a lograr ver (porque el día estaba un poco gris). Resulta que la vida nos sorprendió y desde ese lugar se ve perfecta la puesta del sol.

Lo lindo es que mientras ocurre este evento natural, para ambientar ponen un audio sobre un poema del artista, que hace oda al sol y la mujer. Considero que es un lugar mágico para tomarte algo, charlar, tomar fotos y disfrutar del momento.

2. José Ignacio:

Si tu plan es tranquilidad te recomiendo mucho las playas de José Ignacio, ya que suelen ser más solitarias. 

Al llegar lo primero que hicimos fue hacernos la foto en el faro -símbolo del lugar- y luego caminamos directo a la playa (obviously). Allí notamos que la arena era más blanca, pero admito que no me metí al mar porque realmente hacía mucho viento y la temperatura del agua es bastante fría. Lo que sí te puedo asegurar es que me relajé bastante tomando sol, leyendo y caminando por la orilla. 

Otra característica del lugar es que está rodeado de rica gastronomía, con restaurantes en tendencia y cuya especialidad por supuesto son los frutos de mar (bastante frescos, por cierto).

Nosotras terminamos yendo a un restaurante que se llama Popei donde comimos unas pastas con mariscos deliciosos y donde nos atendieron súper bien. Cabe acotar que una de las chicas que nos atendió era venezolana y se emocionó mucho al saber que también éramos venezolanas. La verdad no me imaginé encontrarme a algún venezolano viviendo en Punta del Este pero después de ir, pienso «Why not?» Es súper lindo y tranquilo.

 

3. Isla Gorriti

Si te gusta estar más en contacto con la naturaleza, te recomiendo que visites la isla Gorriti.

Recuerdo que fuimos en nuestro último día, nos levantamos más temprano y tomamos la lancha en el Puerto de Punta del Este. Estas lanchas salen a partir de las 9 am (uno cada 30-40 min) y tiene un costo alrededor de 9 dólares. Lo lindo del puerto es que puedes lograr ver muy cerca los lobos marinos, ya que suelen acercarse para conseguir comida de los pescadores. 

El paseo en lancha tomó como unos 15 o 10 minutos y cuando llegamos, nos encantó ver que era una isla llena de pinos, con playas escondidas y que las personas suelen ir para hacer picnics.

En esta isla sí logré meterme al mar porque ese día estaba más caluroso, el agua estaba bastante fría pero de igual forma, lo disfruté mucho, pleno nivel de relajación.

Una vez que se hizo más tarde quisimos recorrer más la isla, era toda una aventura considerando que era como caminar por un bosque. Recuerdo que hasta encontramos un cementerio que por lo que leí es de soldados británicos que participaron en las invasiones inglesas.

Ya satisfechas de nuestro recorrido, nos adelantamos a la ola de gente que pensaba tomar la lancha para regresarse (siempre consideren que el último sale a las 5pm de la tarde) y logramos tomar la primera lancha que llegó.

 

4. Gelateria Arlecchino

Último pero no menos importante: si van para Punta del este, no quería dejar de recomendarles esta deliciosa heladería. 

Para ponerlos en contexto de lo famosa que es, mi hermana y yo cenamos por el puerto y como vimos que la vida nocturna estaba un poco apagada (considerando que la temporada alta es en diciembre y enero), decidimos ir a esta heladería. Cuando llegamos, nos impresionó ver que había una fila inmensa de personas (la mayoría de la tercera edad) esperando su turno para pedir helado, sobre todo considerando que eran las 11 de la  noche y se supone que muy pronto era la hora de cerrar. 

En conclusión: tienen una gran variedad de sabores y son deliciosos. Por algo la cantidad de gente emocionada por comer allí. 

 

¡Espero que hayas disfrutado de este viaje virtual!

4 Points


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